No todo el mundo es candidato a un tratamiento médico para el control del peso, y eso es una buena señal: significa que hay un filtro clínico. Estos son los criterios que se valoran, explicados con transparencia.

El punto de partida: el IMC

El índice de masa corporal relaciona peso y altura. De forma orientativa, un tratamiento suele valorarse cuando el IMC es igual o mayor a 30 (obesidad), o igual o mayor a 27 cuando existe una condición asociada, como hipertensión, diabetes tipo 2 o apnea del sueño. Puedes calcular el tuyo con la calculadora de IMC.

Por qué el IMC no basta

El IMC es una referencia poblacional: no distingue músculo de grasa ni tiene en cuenta tu historia. Por eso el médico valora además:

  • Condiciones asociadas y su control.
  • Antecedentes personales y familiares.
  • Medicación actual y posibles interacciones.
  • Contraindicaciones específicas.

Cuándo el tratamiento no está indicado

Hay situaciones en las que un tratamiento no es adecuado o seguro (por ejemplo, embarazo o lactancia, o ciertos antecedentes). En esos casos, un servicio médico serio te lo dice con claridad y no te cobra. En Recyti, si el médico no aprueba tu caso, el reembolso es automático.

Comprueba tu IMC y deja que un médico colegiado valore tu caso. Si no lo aprueba, reembolso automático.

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[Dr./Dra. — nombre]

Médico colegiado nº [nº] · [Colegio Oficial de Médicos]

Contenido revisado con criterio clínico. Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica individual.